17 de julio de 2019

La mina contamina?

La frase tiene rima y algunos amigos me piden que la explique con rigor, es decir, que aporte elementos que no tengan nada de lírico.

Intentaré una aproximación en este artículo desde la simple observación y lecturas de la historia.

Un tour por la Carretera Central permite ver grandes bancos de relaves mineros que con "ayuda" de la lluvia, frecuente en esas zonas, comunican sus efluvios químicos en un área mayor donde se puede ver con toda claridad que ningún vegetal es capaz de medrar. Y sin vegetales tampoco hay animales. La vida se extingue porque el humano tampoco se sostiene como era en un principio, o sea, sobre la base de la agropecuaria. La mina ha exterminado ese modelo de economía humana, al menos en esa zona.

Y si seguimos viaje, que no es difícil, veremos lagunas también prohibidas para la vida por causa de extraños elementos colorantes y cuyas orillas están delineadas por un extraño adorno oscuro de aspecto arenisco y carbonífero. ¿Qué es? Es algo que prohíbe la vida, y para eso basta observar qué crece ahí. Nada.

¿Esto fue así siempre? No, pues, hay registros fotográficos, acompañados de testimonios periodísticos de larga data histórica sobre este problema. Tenemos el mensaje del Presidente del Perú, Augusto Leguía, en 1927, donde ya se menciona "el problema de los humos" de La Oroya, lo cual no es ni mucho menos un tema de gases volátiles y de visión panorámica, no, es un problema que causó la muerte del sistema de vida de las poblaciones circundantes a la operación, pues, extinguió al ganado y los vegetales que eran su alimento.

El tour se puede complementar con búsquedas en Google y se pueden obtener toneladas de información que corroboran la tesis de este artículo: LA MINA CONTAMINA.

Y no sólo es la contaminación química sino que se produce un grave impacto social sobre las rentabilidades y factibilidades del trabajo humano. Ya no es posible explotar la tierra, pues, el aire y el agua, han mermado su productividad. Sólo queda emplearse en la mina, o sea, contribuir con el exterminio del modo de producción agropecuario y meter el hombro en otro distinto, el basado en explotación del capital, pues, la mina no es de ningún modo una industria de uso de mano de obra intenso. Es más de capitales, maquinaria y tecnología para prospección, extracción, refinación y transporte. Se parece más a la industria financiera que a la agrícola. (Ciertamente, emplea gente, pero los ratios no son ni de lejos parecidos al agro).

El autor - Informático de la Unidad Cobriza 1997
El Perú NO ES un país minero, y las estadísticas lo demuestran.  El agro y la pesca sumados superan a la minería según se puede leer en la tabla que sigue.

(Gradualmente alimento más fotografías, actuales e históricas, para enriquecer esta publicación por si alguien puede aún albergar dudas sobre lo que se plantea).

Nota: no es esta una postura antiminera, pues, la minería puede ser menos contaminante, pero ¿porqué no lo es? La respuesta merece un análisis diferente, un análisis del modelo de negocio y de los factores de su rentabilidad. Es un análisis que, según se observa en los medios, no se quiere hacer, pues, ahí está también el hilo que puede llevar a una solución sencilla: reducir las rentabilidades, cosa que nadie quiere obviamente. Y para más elementos de convicción sobre mi postura revelaré que he sido trabajador minero durante 10 años, tanto en administración como en operaciones. Conozco bien de lo que estoy hablando.

ALGUNOS LINKS ÚTILES


REFERENCIAS SOBRE UN DIÁLOGO TAMBIÉN ÚTIL con mi amigo y otrora jefe en Centromín Perú, S.A., oficina de RR.HH., Lima, 1989-1992.



Volveré.

-Pepe Ramirez



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